miércoles, 22 de agosto de 2012

vivir



En estos días, quizá influenciada por circunstancias (que aunque vienen al caso, no son mías para explicar - la enfermedad golpea fuerte - ), he sentido como si llegara a una estación y .. que la vida me para,  que debo detenerme.. pensar.. valorar..
Miro este cielo azul que hoy inunda mis ojos, me maravillo con el paisaje que se muestra, pero dura poco tiempo el reconocimiento y ello me hace recapacitar sobre la importancia, la prioridad...

Vivimos,... bueno.. vivo sin disfrutar .. sin apreciar.. con prisa.. con tensión.. con miedo..
no, eso no es vivir..
He probado a iniciar cambios.. pero me quedo en el medio entre avanzar o desistir...
La vida no tiene precio.. y la tasamos..no tiene forma y  la mecanizamos... la intentamos mediatizar.. y la vida.. nos vive sin más.. sin avisos.. sin vuelta atrás..

Tengo ya muchos años.. y me pregunto si he vivido ya lo mejor - aunque primero, quizá tendría que plantearme qué es para mi lo mejor -, si todo el recorrido que pueda faltar por caminar me asombrará por aridez en el paisaje y desniveles que me provoquen vértigo ... o..

.. miro hacia atrás.. y no encuentro separación, como si no existieran etapas... la línea continua que registra mi recuerdo desde a penas los 8 años hasta hoy.. - la niña sigue existiendo -, persistiendo casi diría.. terca, infantil, alegre, vivaz.. siempre interfiriendo en las decisiones, en los riesgos, en las entregas...

Quizá me salté el "cambio de rasante" hacia la madurez.. y me quedé enquistada, esperando que nadie se diera cuenta, como un Peter Pan femenino.
Hoy, ya atisbo esa viejita niña que me sonríe con picardía, sin maldad, pero que me abandona cansada de su indecisión, aburrida de no determinar.... deseando descansar...  y curiosamente es ahora cuando no quiero dejarla marchar.. cuando más necesito su frescura, su simplicidad...

No quiero pensar tanto, sólo quiero vivir ... siendo yo, sin más..




Imagen recogida de internet