lunes, 28 de junio de 2010

LA LUCHA .....

¿Por qué?
Siempre me he preguntado … ¿qué motivo?, ¿qué razón me obliga a caminar siempre con la cabeza baja, con la mirada hundida en el suelo, como gesto de servilismo, desgastado… de rendición quizás..
Siempre me someto al reconocimiento exhaustivo de revisión de mi cuerpo, que parece obedecer una orden interna, de motor que no se detiene, que me obliga a continuar.. y no sé de dónde procede, pero sé que debo seguir…
Siempre observo mi mano derecha, quieta, apoyada sobre la pierna derecha también, cada vez que me siento, como gesto antiguo, heredado…¿ de espera tal vez?..
Y casi siempre me sorprendo escrutándome el rostro en el espejo, reconociendo una mirada nueva,… ajena… no yo… otros…
Momentos en que el latido de mi corazón parece transformarse en diferente sintonía, (antigua), que se mezcla, me confunde… y no puedo distinguir.. reconocer…

Y esta tristeza familiar, melancólica, me habla de otro tiempo, del mismo miedo, que hoy es como mi propio aliento, de un exceso de ternura que se escapa entre mis manos, como arena entre los dedos, ó .. como agua absorbida en la orilla… desapareciendo…

Y miro tus ojos, carne de mi carne, sangre de mis venas… y puedo leer, porque me golpea, también,  una enorme tristeza erguida en tus pocos años, endurecida en tu sonrisa forzada… que no entiende, que no sabe cómo sacar, arrancar del corazón, de la mente, porque a ambas se ha adherido… y te tiendo la mano…( no puedes verla)… te sientes isla, azotada, individual, extrema (externa)
…déjame acercarme
déjame acompañarte,
que cambie mis porqués
que busque tus razones,
que esté ahí para ti,
que te acompañe,
que tenemos que ver,
que formamos energía, unidad, esencia, núcleo de  base, de origen, te reconozco mía (qué insolencia…)  y te pertenezco…
como continuidad de voz, como rítmica melodía, como eslabón de cadena, vida tras vida…
quiero ayudar, quiero que resuelvas, quiero verte feliz sin esa interminable mueca de dolor, de tristeza
¡¡ quiero verte feliz!!, que renazcas de esta guerra en la que sólo mueres tú, porque eres enemigo y aliado, guerra y paz, amor y odio, en intrincados caminos de dudosos pensamientos…. sentimientos.. ó quizá.. imaginado principio sin final, fin sin inicio, que te quiere confundir… desbancar…
No retrocedas ahora que el camino está iniciado, avanzar aunque te restriegas en sendas de piedras… incomprensión, de decadente naturaleza, de genes de dolor que sucumbirán frente a tu pureza, continúa andando…. La vida te espera plena!!..
(... a mi hija..)