domingo, 22 de julio de 2012

Ya escuché...




Ya escuché el bramido feroz de mi abandono,
no pude taponar su verter líquido,
su húmedo sonido,
... vibró desde mi vida en el principio,
hasta el futuro de este desperdicio..


.... luego, le siguió el silencio profundo,
denso
pegajoso
que permite comprobar,
que todo yace en reposo..


Tempestad,
calma,
y ya.. nada volverá a empezar..
ni luz,
ni desconcierto,
ni temperatura...
ni ecos de cobardía.


...fines que aplacan estos principios sin nacer..
... ya... nada volverá a ser...



Nota: Imagen recogida de internet.