lunes, 17 de septiembre de 2012

la memoria del dolor...

 
 
He leído en algún sitio  mencionar esta frase ... "la memoria imborrable del dolor..".

Sin quererlo... vuelvo, retrocedo a los recuerdos que archivo, todos aquellos que fueron dolor, furia, angustia, tristeza... los encuentro, si,   están apilados y comprimidos, bajo montañas y montañas de muchos y muy buenos recuerdos, bajo risas, embadurnados en ilusiones ya fallecidas pero que no se entristecieron por terminar, aromatizados de inocencias, impregnados de experiencias y muchas, muchas sonrisas y manos de gente a la que amé y sigo amando, a la que tuve que decir adiós y a los que digo hola cada día.


A veces, si , alguno , no siempre los más tristes o dolorosos, se desprenden de todo lo construido encima y como una moneda, gira en círculos rápidos hasta detenerse frente a la puerta de mi alma, no llama no, la aporrea,  y yo, le abro nuevamente, para que recupere su pasado en este presente, para quitarle lastre, eliminar aquello que , quizá.. todavía duele y poder retornarlo a esa memoria imborrable que el dolor , a veces, - durante un tiempo -... en mi cuerpo mantiene.. y que casi mágicamente , un día, se decide a dormir plácido en el regazo de mi mente.

... el dolor no olvida, aunque el dolor se olvide, - al menos su intensidad inicial - el dolor siempre guardián... alerta.. ofensivo...lesivo, dispuesto a defender la pena, la tristeza, el golpe...y sale cara esa defensa, que deja a uno  (desamparado, extraviado), agraviado,  marcado con cicatrices invisibles y tan reales...
 
pero..
mi dolor,... mi dolor si olvida...
 
con no poco esfuerzo y convencimiento, lo he convertido en un enfermo crónico de desmemoria, para poder seguir, para no entorpecer la futura memoria , empeñando canas y arrugas en captar y someter a esa pura memoria imborrable, a todas aquellas sonrisas que me hipnotizaron y  estremecieron , a los sonidos de sutileza y delicadeza preñados que se superponen a ese run run débil de la inconstancia y la decepción, al color gris de tantos problemas físicos, que redondeo en azul y violetas, a todos los  aromas incomparables de piel de madre, de naturaleza... esos... plagan, viven, navegan, en la memoria imborrable de mi certeza... porque existieron... existen.... volverán... siempre que quiera...

(sólo ... abrir un poco la puerta  de mi alma y desprenderme los retazos de ofensas, de errores, de afrentas y retornar esos dolores, pulidos a que la mente los transcienda...)
 
Nota: Fotos ... de mi cámara..