viernes, 29 de octubre de 2010

UNA HORA...




La hora del dolor está aquí,
frente a mí...
mirándome a los ojos,
estática y fría
… no lo imaginé así.

Porque el dolor, no es tan solo dolor,
es soledad… (que te aisla..)
es frío, (que te hiela..)
es cansancio, (que doblega..)
es rabia y derrota mezclada en debilidad,
es vacío ante la plenitud del resto.

Y esa hora, se para en el reloj,
se estropea eternamente su maquinaria masoquista
y cada minuto se transforma en día,
inacabable,
lento,
parsimonioso,
desgarrado a cada bocanada de aire,
con cada pensamiento.

Y el dolor te aclara la mente,
la descarga del resto,
te permite pensarlo (únicamente)
para sentirlo… y dolerte
se recrea con los recuerdos,
te los devuelve adulterados,
casi muertos… inertes…
se pasea a mi lado,
me soba…
y es su placer hiriente,
mal hablado,
(a veces elocuente)
y lo peor de todo
es que sólo se te ocurra compadecerte,
porque el dolor… miente!!

(puñetero tiempo...)